Suponemos que se dio cuenta de que no iba muy bien arreglada e intentó un cambio pero tampoco es que arriesgara mucho. Al menos cambió las botas porque tampoco es que pueda decir que cambira mucho del resto.
Y por fin llegó el dia en que Xavier les dejó elegir uniforme y que cambiazo. Esa melena rojiza al viento, y esos suaves y tersos muslos(que envidia por Dios, que fuerte, que fuerte) al aire. No me extraña que todos en la escuela babearan como tontos.
Esta mujer y los cambios nunca fueron lo suyo. Si, se dejó el pelo por fuera pero ese traje sigue siendo horroroso. Por Dior, lo que tuvimos que soportar viendo ese espanto.
Pues siguiendo la tónica, un pequeño cambio en su horrible traje para hacerlo un poco menos horrible. Eligió un esplendoroso rojo pasión (toda la que le falta el gay que tenía por pareja) que le realzaba esos ojazos verdes que tiene. Y además se pilló unas botas mas grandes a la que le doblaba las solapas. Nunca lo he entendido: son incómodas para luchar y un horror total.
Y se acabaron las máscaras para la señorita Grey. Es un gran paso ¿no? Ah y cambió de color, una pena, y se deshizo de las botas horrorosas, bien por ella.

... menos mal que lo cambió por el rojo... mmm, pensándolo bien, ya se para que quería el fular ¡para estrangular a Cíclope! Ains, lástima quen o lo hiciera.
Y luego llegó Morrison y la vistió de cuero... ¡Ains, pero que mona quedó! Sin chaqueta...
...con chaquetilla...
...Con chaquetón de tres cuarto... Para quedarse boba todo el día mirándola ( y Cíclope haciéndole ojitos a la guarra de Emma). En fin...
Y luego nos la llevó al futuro, nos la vistió de blanco virginal, le puso botas hasta la cintura y el dichoso fular. Pero que manía con lo feo que es. Jesús ni que fuera Mariñas y su bufanda.

Y para terminar, la vemos vestida de Reina, que es lo que se merece, de el club de sado maso que es el Club de Fuego Infernal.

Uys, y de brazo de pulpos. La pobre.

Y esto es todo, que me espera la manicura. Chao, chao.


Su LEGADO, je que re-bueno-bueno es el juego de palabras, lo recogió su adorable hijo de pelo blanco, lástima de coleta hortera. Chaqueta con hombreras, argh que asco por dios, camisa ajustadísima de licra negra, pantalón a reventar marcando la generosidad de la naturaleza con su esbelto cuerpo, unas botas y unos guantes a juego, junto con los brazaletes de su padre en su honor. Pero que pedazo de hijo que es.


































