15 julio 2006

DR. HOUSE CAPÍTULO 4: BATMAN (2ª PARTE)


Hospital de Princetown. Despacho del doctor Gregory House.

Después de un diagnóstico que parecía acertado, el paciente había hecho algo inesperado y que contradecía el pronóstico inicial del equipo.
- Hemorragia digestiva, lesiones dermatológicas, alteraciones circulatorias... –leía House en voz alta-. Por favor, que alguien sugiera algo, que me duele la cabeza demasiado.
- Tal vez la fibrosis haya afectado al tubo digestivo y haya provocado una ulceración…
- Chase, por favor, no se trata de decir lo primero que se te ocurra, sino de sugerir algo con sentido. ¿Desde cuándo produce úlceras la fibrosis? Venga, esforzaos algo más…
- Tal vez deberíamos esperar el resultado de la endoscopia para ver el origen de la hemorragia. Eso podría ayudarnos –dijo Foreman.
- Menudos alumnos tengo… -House cogió el bastón y se levantó de la mesa-. Anda, vamos a hablar con Batman.

El paciente no tenía un gran aspecto, su piel estaba sudorosa y pálida. Le habían salido más manchas en la piel, alrededor de los párpados, y en las conjuntivas se apreciaban hemorragias, lo cual le confería un aspecto siniestro, sin nada de blanco en los ojos. Cuando llegó el equipo médico, le acompañaba en la habitación un hombre mayor, vestido de manera impecable y con un aire distinguido de lord inglés.
- ¿Qué tal se encuentra, señor Wayne? –preguntó House.
- Muy mal, doctor. Cada vez me encuentro más cansado, y me ha empezado a doler el pecho. ¿No saben todavía qué puedo tener?
- Pues yo diría que muy mala suerte, señor Wayne, porque o tiene cinco enfermedades distintas o una sola que le está haciendo mucho daño… Tenemos que seguir haciendole pruebas…
- ¿Y mis ojos? ¿Se van a quedar así?
- La hemorragia conjuntival es muy frecuente cuando se hacen grandes esfuerzos. Al vomitar se la ha provocado.
Las explicaciones de la Dra. Cameron no parecieron tranquilizar demasiado al magnate. El acompañante, que hasta ahora había permanecido en silencio, intervino:
- ¿Saldrá de esta, verdad?
- Claro que sí, abuelo –dijo House en un tono jocoso, intentando romper el hielo-. Si no, ¿quién va a pagar las facturas de todo lo que le estamos haciendo?
- ¡Pero doctor…! –el viejo Alfred se escandalizó con las palabras del médico.
- ¿Ve, señor Wayne? Eso es lo que yo voy buscando, puro escándalo. Chicos, hacedle una angiografía… no quiero que al bueno del señor Wayne le de un infarto y no nos enteremos. A ver si al final, la va a espichar de verdad y vamos a tener un dos por uno –señaló al mayordomo.
- ¡Virgen santísima!
El doctor House salió sonriente de la habitación.

En los últimos capítulos de Hospital General, apenas pasó nada, por lo que House tenía tiempo de pensar mientras veía la serie en su pequeño televisor portátil. Nunca le había simpatizado Batman, pero reconoció que estaba llevando la enfermedad con una dignidad increíble. En ningún momento se derrumbó, y cuando uno ve que le aparece un signo posiblemente letal cada dos días, no es para menos.
Cuando vio la expresión en el rostro de sus residentes acercándose por el pasillo, supo que no se habían acabado las sorpresas. Foreman entró capitaneando a su supergrupo y dio las noticias lo más directamente que pudo:
- Hay calcificación en las coronarias, y un aneurisma en la aorta. La endoscopia también ha revelado una calcificación en el tubo digestivo.
House se llevó las dos manos a la parte posterior de la cabeza y se las entrelazó. Su rostro no cambió en un ápice, lo cual indicaba que su procesador central estaba trabajando al máximo de megahercios posible.
- ¿Cómo tiene las válvulas cardíacas?
- Bueno –dijo Foreman, un poco sorprendido-, la verdad es que parecen algo delgadas.
- Degeneración de tejido conjuntival –dijo por fin House.
- ¿Perdón?
- Como hemos podido estar tan ciegos… Lo hemos tenido delante de nosotros desde el primer momento.
El médico se levantó de su butaca y fue lo más rápido que pudo hasta el historial del paciente. Buceó entre la montaña de resultados e informes hasta que encontró un papel ligeramente distinto a los demás. A diferencia de los otros, éste no llevaba el membrete del Hospital.
- ¿La biopsia que se hizo Wayne por su cuenta? –preguntó Chase.
- Lee bien, ¿qué pone?
- Es negativa a colesterol –contestó sin acabar de entender.
- No te pregunto a qué es negativa, sino a qué es positiva…
- ¿Calcificaciones?
- Depósitos de calcio sobre fibras elásticas hinchadas, degeneradas y fragmentadas, habituales en el Pseudoxantoma elástico. Hacedle una angiografía retiniana. Veréis qué de cosas chulas salen en el informe del especialista…

House esperó a que la prensa, la directora, los residentes y los demás curiosos que pasaban por allí salieran de la habitación. Cuando entró sólo estaba su mayordomo haciendo su equipaje y un jovencito que no llegaría a los diecisiete años.
- Vaya, este debe ser… -intentó decir.
- Doctor, si termina esa frase, se arrepentirá.
House miró al paciente a los ojos, intentando discernir si realmente lo decía en tono de amenaza o no era más que una broma, pero no lo consiguió. Su sentido de conservación le hizo no terminar la frase por si acaso.
- Tenga cuidado, señor Wayne, esta enfermedad no tiene tratamiento, sólo para los síntomas. El ejercicio le vendrá bien, pero los esfuerzos intensos pueden darle algún quebradero de cabeza. Le he dejado a su mayordomo una copia con las recomendaciones.
- No se preocupe, este año pensaba tomármelo con calma…
Alfred y Tim Drake salieron de le habitación con el equipaje recogido.
- ¿Por qué no viniste a verme como Bruce Wayne desde el principio? –preguntó House cuando por fin se quedó a solas con el paciente.
- ¿Acaso no habría acabado descubriéndolo?
Alfred asomó la cabeza por la puerta:
- Cuando quiera, señor Wayne –dijo el viejo mayordomo.
- Muchas gracias por todo, doctor House. De detective a detective.
Batman esbozó una sonrisa y le dio la mano con fuerza al médico. Después, se dirigió hacia la puerta. Cuando ya estaban fuera de la habitación, House le preguntó desde dentro:
- Bruce, al menos usaréis protección, ¿no?
Por la mirada que le echó, el doctor comprendió de dónde venía toda la fama del señor de la noche.

2 comentarios:

X-art dijo...

<<<- Bruce, al menos usaréis protección, ¿no?>>>>


JUAS, JUAS, JUAS.....

A ver si haceis uno con Mr Fantastico, que seguro que lo bordais

Anónimo dijo...

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